No hay persona que no conozca la célebre leyenda del Flautista de Hamelín. Lo que no todos saben es que la ciudad en la que se desarrolla la historia en cuestión es real. Está situada en el centro de la región alemana de Weserbergland, y se constituye como un singular destino turístico. En esta localidad puedes encontrar una gran cantidad de atracciones, sin dejar de mencionar que en un recorrido por sus calles surge la siguiente duda: ¿la fábula es verídica o sólo es un simple cuento?
Hamelín alberga numerosos edificios de estilo renacentista y una arquitectura pintoresca digna de ser conocida. Si tienes la posibilidad de visitar esta urbe, no puedes dejar de descubrir sitios como la catedral de San Bonifacio, el Parque Natural Solling-Vogler, el lago Steinhuder Meer y el casco antiguo. Éste último está repleto de callejuelas angostas en donde se ubican múltiples construcciones: desde pequeñas casas simples hasta hogares de edificación más ostentosa.
Dos verdaderas joyas turísticas dentro de la ciudad son nada más ni nada menos quela Casa del Flautista de Hamelín y la Calle BungelosenstraBe. En esta arteria se despiertan todos los misterios sobre la leyenda del músico, debido a que según cuenta la historia, es precisamente allí en donde el flautista atrajo a todos los niños con sus melodías y los condujo por esta vía fuera de la localidad en la que nunca más fueron vistos de nuevo. A partir de ese acontecimiento fatídico, se prohibió la realización de cualquier acontecimiento festivo y manifestación de alegría en dicha vía. De hecho, su nombre significa “calle sin tambores”.
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