Una de las tradicionales y pintorescas ciudades medievales del Bundesland de Turingia es Weimar, situada a orillas del río Ilm y al pie de la imponente montaña Ettersberg.
Weimar es una ciudad encantadora de unos 65.000 habitantes y una de las metrópolis más importantes de Europa. Para la historia y los aficionados a la cultura no se pueden dejar de visitarla en vista que fue la cuna de Goethe, Nietzsche y Schiller. Además, esta ciudad prestó su nombre a un período de la historia de Alemania, la República de Weimar (1919-1933).
Los registros más antiguos sobre el período de Weimar se remontan al año 899 hasta que en 1410 recibió los derechos de ciudad Y no fue hasta 1552 en que Weimar se convirtió en la capital del Ducado de Sajonia-Weimar (Alemania Sachsen-Weimar).
En un recorrido por su centro histórico uno se sorprende ante la fastuosidad de su arquitectura y el arte que se repira en todos sus rincones. Por ejemplo, no debe perderse una visita al Museo Bauhaus. O, en todo caso, si desea ir de comprars puede caminar al Schillerstrasse, que es la principal arteria comercial de la ciudad.
Y dentro de esta bella ciudad monumental y medieval, que atrae a los visitantes culturales o intelectuales, abundan los parques y jardines que le dan el color a la ciudad tranquila en verano y se prestan a la contemplación, mientras que sus numerosas galerías de artev llevan al visitante a la época de la Ilustración.
cabe resaltar que el pueblo es conocido por ser el lugar donde se redactó primera constitución republicana de Alemania después de la Primera Guerra Mundial, aunque hay pocos recuerdos de este momento histórico. Las ruinas fantasmales del campo de concentración de Buchenwald, en cambio, siguen ofreciendo inquietante evidencia de los horrores del régimen nazi.
Mientras que la ciudad puede sentirse a veces como un museo gigante lleno de turistas, es uno de los lugares más fascinantes de Alemania y deb estar en su agenda para sus próximas vacaciones.
Comentarios
Publicar un comentario